... de cómo últimamente estoy descubriendo algo que no sabía: que me enervan los racistas hasta el punto de encontrar en mí un punto de sadismo que yo misma no sabía que estaba ahí... y que esta sociedad está cada vez peor tan llena de odio y de miedo, nos la están desbocando cuesta abajo...
...que no llega, que no llega este autobús a la parada, y yo me quiero bajar… que no llega y no quiero volver la mirada, no quiero ver a esa mujer, no quiero ver estas caras a mi alrededor, y no me llega el aire y quiero llegar a la parada y este autobús que no llega, y yo que me estoy ahogando sin aire, ya veo puntitos negros y brillantes por todas partes, abro y cierro la boca como un pez intentando tragar aire pero el aire se ha vuelto duro y no se deja respirar y lo tengo que tragar mordiéndolo a bocados, aire invisible y pesado que me rodea y está estancado en este autobús donde los últimos 5 segundos se están haciendo eternos porque no llega, que no llega este autobús y la gente me mira y alguien me pregunta algo, no, no me quiero sentar, déjenme tranquila, no me quiero sentar, no me pasa nada, sólo quiero salir de aquí, salir de aquí, quiero salir de aquí por dios que alguien haga algo y se detenga de una vez este autobús, que no ven que me tengo que bajar ?! He gritado?! He sido yo quien ha gritado?! Que no me pasa nada, que llegue ya este autobús, porqué no se abre la puerta, Abra la puerta de una vez, es que no ven que me quiero bajar, que me voy a desmayar ya si no me abren, porqué estas puertas son tan lentas, nunca me había dado cuenta de lo que tardan en abrirse unas puertas de autobús, quítese de ahí que yo salga, quítate tú también, déjame abrir la puerta aunque sea con mis manos…
AIRE
Por fin !
Ya estoy fuera, ya salí, ya se aleja el autobús, ya estoy segura !
Me tiemblan las manos y todo mi cuerpo como si tuviera un terremoto por dentro, aún me mira la gente, creo que estoy en shock y tengo que contarlo, contárselo a alguien como si todo hubiera sido una pesadilla, para eliminarla, para conjurarla y deshacer así el peligro, pero a quién, a quién se lo cuento yo en esta ciudad llena de caras morenas y mezclas raras, a quién que no sea un peligro a quién, quién aquí no es un peligro para mí…
AH ! Me han tocado el hombro y todo mi cuerpo tiembla, casi me desmayo del salto, que me ha mareado… y es una chica que me pregunta qué me pasa… que si me puede ayudar en algo… se mete la mano en el bolso, qué tendrá ahí… saca un móvil… que si tiene que llamar a un médico… que me siente que estoy a punto de desmayarme… a esta, a esta se lo tengo que contar, a esta puedo… que no, que ya no me pasa nada, que ahora estoy bien, ha sido sólo un susto de muerte, vamos, literalmente, creo que he visto el odio de raza y la muerte en los ojos de una mujer, oh, Dios Todopoderoso, Dios Mío, no sé cómo he conseguido salir de ese autobús, no sé cómo he podido escaparme del peligro en el último momento…
Yo no tengo costumbre de usar el transporte público, sabes, no es seguro con tanta gente extraña que no se sabe de dónde viene ni porqué viene ni adonde va ni porqué viene ni para qué va, pero hoy tenía que visitar a una amiga del club de separadas y ella vive en una zona de difícil aparcamiento, por eso, por eso y sólo por eso es que me decidí a tomar el autobús, que si no yo no entro en esa lata de sardinas llena de olores y personajes raros todos sin el suficiente caché para tener su propio medio de transporte, si no yo de qué me iba a subir ahí, ni loca, sería más seguro pararse en medio de la autopista…
Yo entro y alguien de piel oscura me cede el asiento, ni que yo lo hubiera pedido ni fuera tan vieja que necesitara que me cedan el asiento, qué se creen estos inmigrantes, todos igual de cínicos…
Y me siento porque si el otro quiere estar de pie, por mí que no sea, peor para él…
Pero claro, algo raro tenía que haber en todo eso, algo raro tenía que haber ya lo sabía yo, ya me decía yo que todo aquello no podía ser muy católico, tanta amabilidad a cambio de nada…
La mujer al lado de mi asiento…
Toda envuelta en pañuelos, que además parecían sus peores trapos, con capas y capas de tela y ropa que no se le veía la figura… con un libro muy pequeño en las manos y leyéndolo compulsivamente, meciéndose hacia delante y hacia atrás al ritmo de la lectura de ese libro extraño escrito de derecha a izquierda y con muchas cagaditas de moscas, y ella adelante y atrás, adelante y atrás, y yo me fijo que tenía algo verde debajo del pañuelo de la cabeza... otro pañuelo, o una banda en la frente… ella poniendo los ojos en blanco y recitando de memoria de ese libro, y adelante y atrás, adelante y atrás, recitando, leyendo, apestando, y no se le veía forma en su cintura…
Y yo, que soy una mujer culta y sé muy bien cómo es el mundo a mi alrededor y lo inseguro que se ha vuelto con tanto inmigrante integrista, sé también muy bien que los terroristas islámicos llevan en la frente una banda verde con unos improperios escritos en el momento de cometer sus ataques suicidas, y he comprendido inmediatamente que esa mujer… esa mujer terrible iba a cometer un atentado suicida, imagínate, qué harías tú en ese momento ?
A mí me empezaron a temblar las manos y sólo quería irme de allí, escapar del peligro, salvar mi vida… tenía que irme de allí antes que ella descubriera que yo la había descubierto, no fuera a adelantar su acción para que yo no consiguiera escapar, no fuera a hacer explotar el cinturón de explosivos que deformaba su cintura debajo de tanta y tanta capa de ropa, toda esa ropa y todos esos velos que parecían sus peores galas, que a saber a qué amigas les ha regalado toda su ropa y todos sus pobres efectos antes de suicidarse en el autobús con sus peores trapos, que para eso se los ha puesto, para no estropear lo poco bueno que tenía… y ese libro tan gastado, tan compulsivo…
Sí, ya veo, tú también te indignas, te has ido poniendo blanca mientras me oías descargar mi historia y mis emociones, no sabes lo bueno que me has hecho oyéndome, aunque todavía tiemblo ya siento que voy a vivir, que no voy a morir con las tripas reventadas en ese autobús, que esa mujer se va a reventar en vano, que no me va a pillar, JÁ !
Gracias por tu solidaridad, sabes, es gracias a que quedan aún algunas personas así normales como tú que una se atreve a salir a la calle, aunque ahora que te miro bien… tú tampoco eres de aquí…
No, señora, yo tampoco soy de aquí, ha acertado una vez más en el día de hoy, se ve que tiene usted mucho don de gentes para calar a la primera a todas las personas.
Ay, hijita, sí que lo tengo, sí! En estos tiempos terribles en los que vivimos hay que saber muy bien quién nos rodea, porque donde menos te lo esperas le salta la mala sangre a un inmigrante y… oye, mira, ahí viene el próximo bus. Tú sabes dónde va ?
Al centro, señora, dígame dónde quiere ir que yo lo tengo que coger.
Pues mira qué bien, voy a llevar en mi propia ciudad una guía turística extranjera, jajajajajá, cómo es la vida ! Menos mal que a veces nos podemos fiar de las personas aunque sean de otra raza… oye, qué te pasa, estás más que pálida, pareces gris… espero no haberte asustado con mi historia…
No, señora, no me ha asustado con su historia… solo me pregunto cómo no se le ha ocurrido a usted llamar a la policía, ya que está tan convencida de haberse librado de una muerte tan segura y de que esa mujer llevaba un cinturón de explosivos que pretendía explosionar. Podría haber llamado usted a la policía en vez de abandonar a su suerte a todos esos pobres viajeros que, según usted, ya han debido de saltar por los aires, no ?
…pero qué dice esta loca ahora, no me ha entendido, no comprende mi idioma o qué ? Pero no entiendes lo que ha pasado ? Cómo iba yo a ponerla a ella sobre aviso de que yo conocía sus planes, habría hecho explotar su bomba y yo ahora estaría muerta, es que no entiendes mi idioma, yo creí que tú serías un poco normal, un poco decente…
Yo sólo le digo a usted, señora, que ya que conoce usted tan bien el mundo que le rodea y sabe usted tanto de los peligros del integrismo terrorista, que se quede en su casa oyendo los discursos de sus políticos favoritos, que por estas calles no se puede andar de tanto inmigrante suelto como rondamos por ahí…
…pero…pero…
… y que ha cometido usted el error de su vida, señora, al confiar en mí y subirse al mismo autobús que yo, porque yo, en estos momentos, soy explosiva… literalmente…
…por todos los Santos, qué he hecho! Esto es una especie de 11S?! Van a cometer atentados en todos los autobuses?! Me tengo que bajar, tengo que bajarme de aquí, dónde está el timbre en este estúpido autobús, que no lo ven que me tengo que bajar por favor... esos ojos de esta chica me miran con odio y se lleva la mano lentamente a la cintura… hay un brillo sádico en sus pupilas febriles, está a punto de estallar, lo veo, lo veo y lo siento, va a estallar… porqué se me acerca… porqué pone su cara extranjera a un centímetro de mi nariz… qué va a hacer… porqué me habla en voz tan baja y con ese brillo perverso en la mirada…
Señora, aún quedan como cinco paradas para llegar a la suya, donde usted podrá contar esta terrible experiencia a su amiga del club de separadas, si es que aún vive para llegar hasta allí, claro… pero a mí no me gustaría que usted bajara de este autobús sin oír una palabra que yo tengo para usted, una sola palabra, se la digo ?
...que no llega, que no llega este autobús a la parada …no puedo respirar…que no respiro… ese brillo sádico en el fondo de estos ojos… esta boca que se acerca aún más a mi y me dice lento y en voz baja a la oreja…
…BUUUUUUUUUÚM
…abran la puerta…abran la puerta de una vez que yo me voy andando… ABRAAAAAAAN !
Está permitido utilizar las siguientes etiquetas HTML para formatear tu comentario: <a> <b> <blockquote> <i> <u>.
Además también puedes utilizar estos emoticonos:
![]()
Puedes enviar referencias a esta anotación utilizando esta dirección
Todavía no se ha realizado ninguna referencia
De Palabras y Otras Historias :: Gestionado con Bitacorae :: Diseñado por David Martínez