18 de mayo 2005
O de como un juego con tres palabras se convierte en adictivo para los lectores.
Verá usted, yo es que llevo toda la mañana de ventanilla en ventanilla, y ahora ya no me muevo más de aquí.
Pero Mujer, comprenda que yo aquí no puedo hacer nada… Eso de usted es un problema de otra índole, qué le voy a hacer yo que sólo soy un simple funcionario de Objetos Perdidos…?
Es lo que yo le he dicho a la colega esa de usted de la ventanilla de Asuntos Sociales, esa chica tan mona que parece recién salida de una revista de moda pero que se nota que hace un esfuerzo por aparentar que no viste a la moda porque con su «infinito» tacto no quiere que los desasuntados sociales se sientan inferiores en su condición de persona. Yo le he dicho a esta chica que van a arreglarme en Objetos Perdidos si yo no he perdido nada, si yo me lo he encontrado? Nada, nada, Mujer. Vaya usted a la ventanilla del señor Pérez que es un señor que encuentra muy bien los objetos, y verá cómo él encuentra lo suyo. Que yo no he perdido nada, señora! Pues no se preocupe más que seguro que en Objetos Perdidos se lo encuentran. Pero señora, por todos los Santos Nuevos, que yo no he perdido nada !!!
No, no siga, ya sé a quién se refiere. La verdad es que Anita oir oye muy bien, pero carburar mucho no opera, no…
Y antes había estado en Atención al Ciudadano. Y Allí pa qué le cuento… Muy atentos, muy amables, y ahora un cafelito, y ahora si usted fuma, me preguntaron hasta por la salud de mi madre, pero saber no sabían ni siquiera en qué ventanilla alguien podría informarme sobre a qué ventanilla acudir con mi problema.
Y porqué no fue usted a Información ?
Si por allí fue por donde empezó el Peregrinar…! Muy informatizados ellos, una ventanilla muy aséptica, ordenada, ni un papel, ni un simple papelito pegado con un número de teléfono de esos que te da la que puede llegar a ser la persona de tu vida y que luego irremediablemente terminas perdiendo. Ni eso. Nada, sólo información. Me dijeron que estadísticamente la posibilidad de que una persona llegue a encontrarse una Cosa como la mía en un espacio público es exactamente del 0. 00000000093 con 5/4 %, pero que la posibilidad de encontrar esa misma Cosa en tu propio Hogar divide esta última cifra por 5. Por último me informaron que las posibilidades que tiene una persona de que durante la noche entre las dos y las tres de la mañana y justo entre el momento del delirio de la razón y el dejarse fluir del segundo sueño el viento abra la puerta del balcón y entre en su cuarto una hoja de Parra que personaliza la Justicia son absolutamente inexistentes, o dicho de otra forma, un Milagro con M Mayúscula, que se pronuncia diferente que milagro con m minúscula por ser esta menos pastosa y majestuosa.
Jué, hay que ver como se lo curra el de Información.
Sí, muy preciso. Pero fue incapaz de decirme cómo y porqué, cuando y quién. Ni siquiera pudo informarme sobre a qué ventanilla ir, así que me las recorrí todas. Usted es el último. No sólo porque sea exáctamente el último, sino porque está usted físicamente el ultimo en el pasillo. Es más, visto desde aquí está su ventanilla casi fuera del pasillo. De hecho, el interior de su ventanilla cuelga en el aire de la calle…
Bueno, al fin alguien que se da cuenta… Pero a ver, cuénteme. Cuénteme cómo fue la cosa, a ver si sabiendo cómo se encontró usted su cosa sabemos cómo se perdió, o al menos, quién la perdió.
Vale.
Hace tres días.
Entre las dos y las tres de la madrugada siento justo en el momento entre el delirio de la razón y el dejarse fluir del sueño con un golpe de aire con grillos se abre la puerta del balcón, ese balcón desde donde otras generaciones de sueños encarcelados de mujer contemplaban pasar las estaciones y la vida, esperando el día de pasar a otro balcón con otras vistas para seguir desviviendo la muerte poco a poquito.
Y unos grillos me dejaron una hoja de parra encima de mi colcha blanca.
Yo primero pensé que era un sueño, un delirio o algo que me había sentado mal la noche antes. Quizás algún pensamiento prohibido o alguna llamada de la Tierra pidiendo lo suyo en sangre fértil.
Y seguí soñando sin darle más importancia que le hubiera dado a otro sueño, por muy lógico que fuera.
Pero a la mañana siguiente al despertar, cuando ya de los sueños sólo quedan los olores, el olor a parra era demasiado persistente y… y bueno, y allí estaba. Aquí está. Entre mis pechos. Un tronco y dos ramas de Parra.
No me lo puedo quitar, no deja de crecer y no puedo dejar de hacer lo que me pide.
Esto es un tormento.
Al menos si alguien me diera razón del cómo y el porqué…
Señora, es que es usted en estos momentos un milagro de la naturaleza, comprenda que no todos los días en un ayuntamiento mediano tirando a prepotente entra una Mujer Parra impartiendo Justicia. Comprenda usted que es usted un grandísimo conflicto de competencias, ya me dirá quién se puede ocupar de usted ? Jardinería…? Juzgados …? Además, que da usted miedo.
Si lo dice por lo del Román, eso no sé cómo fué, la verdad…
Fue todo el verlo, y venírseme a la cabeza un frío espada y un calor profundo y un decir con voz de raiz que no venía de mí, sino del brote de la segunda rama « Román, violaste a tu sobrina. Compraste al policía. A Mí no me podrás comprar!” … y salir aquella jauría de perros furiosos y destrozar al Román que chillaba y chillaba mientras su sangre me rociaba y yo crecía…
No, no lo decía por lo del Román. Ni por lo de la mujer del cura. Ni por lo del policía prostituto ese que se vendía. Señora, es que lo del alcalde ha sido muy, muy fuerte…
Pero señor Pérez, que yo no tengo la culpa. Es que fue cruzarme con él por el pasillo, a la altura de la fotocopiadora y venírseme a la cabeza las 25 familias expropiadas el año pasado del Barrio de Abajo para lo de la Urbanización Ciudad del Oro, y el chiquillo de la Tomasa que se le ha ido este invierno detrás de un mal frío por no tener techo decente… y fue salirme aquella voz así del brote ese de la segunda rama, que parece que allí está la cosa del habla y decir desde alguna profundidad de cementerio «Excelentísimo señor Alcalde, vendería usted el arcón de los huesos de su madre por un bolsón de dientes de oro robados. Comercia con la sangre de los que sólo tienen sudor. Se revuelca usted en la indecencia de su inHumanidad. Compra voluntades y vende miseria. Pero de Mí no se escapa. » Y salir aquel chorro de barro y convertir al señor Alcalde en Pared de Ladrillos…
En confianza, aquí entre usted y yo, acérquese y tenga cuidado con ese puyón que me lo va a meter en el ojo: total, si el señor Alcalde ya era un ladrillo… y con lo bien que nos va a venir esa parecita ahí, que como cuando construyeron el ayuntamiento les faltó dinero y lo dejaron con tres paredes… Señora, sabe usted ? Yo creo que debería usted de quedarse así. Si va usted haciendo la Justicia de la Lógica por ahí, por lo menos a los pobres algo nos traerá…
Pero señor Pérez, no me diga usted eso. Que yo sólo quiero ser lo de antes, quiero ser mi yo misma, Mujer, como me puso mi madre, pobre, como me dejó mi padre, sin ir soltando jaurías a los violadores, sin convertir en oro al avaro, sin llenar de gusanos come papel las cajafuertes los bancos ladrones de céntimos de vieja, sin quitar las bocas de las caras de los que no saben oir a sus hijos, sin convertir en mujerbombónbajoandamiodealbañil a los pulpos sobaniñas en los autobuses… por mucho que todo esto sea transitorio, y que la gente luego del escarmiento vuelve a su ser… Pero es que … es que todo esto… es …
Todo esto es demasiado para usted que solo quiere ser normal.
Exacto.
…
…
Dígame usted qué hago.
Esta noche hay Luna. Póngase usted en su balcón y deje que la raiz de su pecho hable con la Mamaredonda en el cielo. A ver que pasa.
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Y como la explicación de como surgió esta historia me ha parecido muy interesante, la cuelgo
Contestando a Chicho que se había quedado anonadado por la rapidez con la que C.O.V. escribió este texto.
"Te cuento el proceso: tenía tres palabras Mujer, Justicia, Milagro. En un primer momento, mientras contestaba al teléfono con una profesora que ha llamado para pedirme que si quiero otra vez venir al colegio a ayudar en la próxima cosa con... en fin, que mientras charlaba con esta profesora y abría el Word chapucero que tengo para textos, se me venían dos posibles argumentos que descarté rápidamente porque rallaban lo previsible y ligeramente cursi, así que me ví sin saber muy bien por donde tirar y al teléfono con una señorita que no paraba de contarme lo graciosísimo que es mi puñetero hijo, como si yo no lo supiera ya (descanso reglamentario pa limpiarse las babas), y que mareaba la perdiz porque no se atrevía a pedirme otra vez que volviera a ayudar.
Así que hice lo único que podía hacer en ese momento viendo que la hora corría que se las pelaba: empezar a escribir a ver qué pasaba. Como mi situación era absurda, se me ocurrió pensar cual otra situación podía ser igual de absurda: buscar una cosa y toparte con la burocracia. Con esa idea empezé: tengo una protagonista que ha de ser mujer porque esa es una de las 3 palabras, y está en una ventanilla y allí todo va a ser absurdo.
Directamente se me ocurrió que lo único más absurdo de esa situación, de ventanilla era que tú te encuentras algo y que te topes con la burocracia.
Así es como vienen los párrafos de las distintas ventanillas.
Pero yo todavía no sabía QUÉ era lo que se había encontrado mi protagonista. A la altura de la ventanilla de Información (la última que era la primera) el problema tenía tintes dramáticos porque la llamada de teléfono me había costado un tiempo precioso para desarrollar argumento. Así que me lancé de cabeza al vacío lorquiano, y de ahí sale el tema del balcón y los grillos. Lo de la hoja de Parra hasta a mí me ha dejado asín ; ni idea de donde sale.
A partir de ahí todo ha venido rodado: la lógica interna del absurdo llevaba de un punto a otro, y todo de por sí mismo.
Jué. Leido así es asquerosamente fácil.
Editado: lo de la hoja de parra en sí mismo es bastante evidente de dónde viene, ahora que lo he estado pensando a la luz del día... Tengo una Eva con colcha blanca, un balcón que se abre, grillos, fuerzas... me ha salido sin querer una reinterpretación pagana de la salida de Eva del paraiso. Pero yo creo que esta Eva mía (que aquí se llamaba Mujer) más bien entra en algo en vez de salir. Gana algo en vez de perder."
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